14 de agosto de 2017

El Estudiante de Derecho: ¡Hasta luego!



Las pasadas dos semanas estuve "medio" perdido, inmerso en un cursillo avanzado de Derecho. A partir de hoy puede que desaparezca por completo... volveré un poquito más "crecidito": en edad y puede que en intelecto...., pero sin lugar a dudas siendo el mismo JUANCASITO de siempre! 

Hoy, con el comienzo del semestre académico en la Facultad de Derecho, adquiero, con cierto grado de formalidad, el titulo de "estudiante de derecho". 

Esto de ser "estudiante de derecho" es algo que me suena extraño. No me siento identificado con lo percibido en ningún "hashtag" de los que he visto: copas inmaculadas a medio llenar de lo que presumo es "vino caro", gente muy estirada intentando ser "normales",presumir, presumir y mas presumir...! Es que yo, soy mas de una sentada en alguna marquesina de algún buen amigo a beber coca-cola, taquitos grasientos y a chismear de la vida. Con los mosquitos y cucarachas de invitados inadvertidos.   

Nada en esos hashtags fue distinto de lo que observé en el cursillo. Durante esas dos semanas de estudio avanzado, anduve observándolo todo. Tratando de comprender a que respondía ese sentimiento de "inadaptación". Por un proceso natural, los grupos de los mas afines se fueron formando, y así los que tenían computadoras Apple, Mac, etc. se fueron uniendo, y los que teníamos HP, Acer, etc. hicimos lo propio.  Algunos de ellos hablaban del  futuro en el bufete de papi, del socio de negocios de mami y nosotros calculando desde ya como integrarnos en la Clínica de Asistencia Legal gratuita que ofrece la Facultad misma. 

Tampoco me fue ajeno, el hecho de que en el grupo nocturno, al cual pertenezco, de un grupo de mas de 70 estudiantes solo habíamos dos negros. Trigueños, caramelos, varios; NEGROS, solo dos. 

En fin. Dos semanas después no encontré la respuesta que buscaba y se lo debo al buen trabajo de todos los profesores que pasaron por el cursillo. Ciertamente fueron efectivos en transmitirnos los conocimientos básicos de lo que un admitido a escuela de derecho debía saber, pero hubo una constante respecto del trato que nos dieron los profesores y en mi humilde óptica el mensaje quedó bastante claro; TODOS SOMOS IGUALES. Nuestro éxito o nuestro fracaso no dependerá de la marca de la laptop, de la garantía laboral que nos espere o no al termino del juris doctor, al final, dependerá única y exclusivamente de nosotros, de nuestros hábitos de estudios. Porque al final, en aquel anfiteatro #1 de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana, solo con un par de lapices, gomas de borrar y sacapuntas en nuestros pupitres, a la espera del mismo examen: TODOS fuimos iguales. 

Yo me lo tomé en serio y por ello comencé un proceso de destete de mis redes sociales. Me verán muy poco por estos lares, pero no dejaré de estar. Espero la total comprensión de algunos amigos cuyo vínculo en común al momento son tan solo las redes sociales, pero el futuro me reta y debo tomar ese llamado con total seriedad. ¡Hasta luego!

--Juancasito 




14 de julio de 2017

Admisión a la Facultad de Derecho

Y la carta de admisión al fin llegó…


Creo que Dios me tenía reservada una sorpresa, y que mi admisión a la Facultad de Derecho llegara el día de mi cumpleaños, el 7 de julio. Precisamente para esa fecha en 2009 mi papá, don Juan Fuentes, me daba la noticia de su Cáncer de próstata, mismo por el cual dos años después, perdió la vida. Recibí la carta exactamente en el mismo lugar de mi cuarto donde mi papá llegó aquel nefasto día. Admito que la reacción no fue tan pasional como me la había imaginado y como la había soñado tantas veces durante el agónico periodo que transcurre entre la solicitud, la toma de exámenes pre admisión requeridos (EXADEP & LSAT) y la evaluación y posterior respuesta de la Facultad. Sentí una alegría indescriptible y desde mi angulo visual alcanzaba a ver a mi madre y a mi abuela, los motores de mi vida, así que una lágrima, sin mi autorización afloró de mis ojos.

En mi caso el periodo fue un poco extenso, primero porque solicité digamos que un poco tarde, en marzo para comenzar estudios en agosto. Esto me obligó a tomar el EXADEP en mayo 6 y el LSAT en junio 12, lo cual me obligó a tener que esperar los resultados de LSAT hasta julio 5.
Quiero compartir con aquellos jóvenes (y no tan jóvenes como yo) que desean saber cuál es el proceso de admisión, sobre la base de mi propia experiencia, esperando, que les pueda servir de ayuda.

Una vez tomada la decisión de comenzar estudios en Derecho, deben prepararse para un proceso bastante incómodo. No encuentro otro calificativo para describir el proceso, y utilizo el adjetivo únicamente pensando en las pruebas de pre-admisión porque realmente el proceso con la Inter Derecho es bastante llevadero y son sumamente eficientes. Lo primero que deben saber son los requisitos de admisión. En la página web de la Facultad de Derecho podrán ver más en detalle los requisitos, pero para cuando yo solicité, la muy gentil oficinista de Admisiones me informó que se debe haber completado un Bachillerato, la Universidad debe estar debidamente acreditada y el GPA igual o mayor a 2.50. Una buena puntuación de EXADEP es 545 o más (de una máxima puntuación de 800) y LSAT a partir de 130-135 o más es aceptable para ser considerado. Es discrecional enviar un ensayo de dos páginas expresándose sobre el expediente académico, las experiencias de vida, circunstancias personales, logros u otra información que se considere por el estudiante informarlo al comité de evaluaciones.

Pare el EXADEP me preparé con largos periodos de tiempo dedicados a estudiar y repasar ejercicios relacionados al examen. Apenas contaba con unas seis (6) semanas para estudiar y tuve que hacer maravillas organizando mi tiempo entre el trabajo, mi casa y periodo para estudiar. Durante los fines de semanas que transcurrieron entre la fecha en que solicité el examen y el día de la administración del mismo, básicamente no hubo otra actividad que estudiar. El examen fue en la Universidad del Turabo. Casi cinco (5) horas de examen. El tiempo vuela, así que prepararse para ese examen, al igual que el LSAT tiene mas que ver con adiestrarte en como administrar el tiempo que tienes para contestar las diversas partes del examen. 

En el caso del LSAT, el examen es bastante angustioso y difícil. Es en totalmente en ingles contiene juegos de lógica, razonamiento verbal y matemáticos e incluye una parte donde deberá redactar un ensayo argumentando en favor o en contra de una postura presentada en una situación simulada. El proceso de estudio, sobre todo si el ingles no lo dominas bien, debe ser mas extenso y meticuloso que para el tiempo invertido en el EXADEP.

Volviendo a los criterios de admisión, estos no están escritos en piedra. Hay un sinfín de criterios que pueden mover al comité de admisiones para aceptar los cientos de solicitudes que reciben semestralmente. En mi caso, por ejemplo, mi GPA de Bachillerato fue de 3.33, mi LSAT fue y mi EXADEP, estuvieron dentro de los requisitos mínimos exigidos por la Facultad. Uno de mis fuertes lo es la redacción. Así que quise demostrárselo al comité de admisiones y utilicé mi discreción de someter un ensayo titulado: La Ley de mi vida. Aquí les dejo un fragmento del mismo para que tomen idea. Son mis tres párrafos principales del ensayo:
      “La ley es razón sin pasión”. Mi vocación de ayuda ha sido la ley que ha regido mi vida académica y profesional. Contrario a lo que pudiera sugerir esta cita de Aristóteles, algunas pasiones ajenas a la Universidad, amenazaron con descarrilarme de la meta, sin embargo, he vencido cada obstáculo, estoy cerca a la meta y un análisis de mi expediente académico en aquellos cursos completados, mi experiencia profesional y de vida, no permite otras conclusiones: sin lugar a dudas yo respeto la academia, y estoy listo para esa ansiada meta de cursar y completar estudios en la distinguida Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana. 
                                                                    ***********************
 Hay un proyecto personal que ha sido mi motor durante estos años y que me ha llevado a tomar la decisión de culminar esta etapa de mi carrera académica: Write a Prissoner. Gracias a este programa voluntario, soy amigo consejero desde 2007 de Rubén Gutiérrez condenado a muerte en Polunsky Unit en Texas y desde 2013 de Daniel López. Mi ayuda consiste en investigar posible jurisprudencia que les ayude en sus apelaciones, identificar programas de asesoría legal o ayuda social que les asista y en el carácter personal servir de vínculo con sus familiares y amigos. En 2013 tuve la experiencia de visitarles en Texas. Ser testigo presencial del trato inhumano que ellos reciben, pero sobre todo el trato inhumano que recibí por parte de las autoridades carcelarias durante mis días de visita, me llevó a concluir que, en el ejercicio del derecho, tendría mejores herramientas para ayudarlos, pero sobre todo para expandir mi proyecto e incluir otros prisioneros allí en Texas y desarrollar este proyecto en Puerto Rico. En agosto de 2015, perdí a Daniel quien cansado del abusivo proceso decidió no seguir apelando y el estado de Texas lo ejecutó.
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    El estudio del Derecho y la profesión del abogado, no deben verse como una mera vocación que genera buenos ingresos. Yo visualizo la profesión del abogado como una oportunidad, una herramienta indispensable y ventajosa para ejercer nuestra responsabilidad social. Como una de oportunidades para hacerte disponible al país mediante el servicio a otros y es precisamente esto por lo cual anhelo ser aceptado y eventualmente egresado de vuestra facultad. Los egresados de la Facultad de Derecho de la Inter son personas dedicadas al servicio al país. Desde la judicatura, el Ministerio Fiscal o la práctica privada no les mueve otra cosa que la vocación de servir, la misma que yo comparto. Por ello tienen todo mi compromiso que de ser admitido he de trabajar duro por ese compromiso social que tiene la Institución y poner mi granito de arena a nombre del prestigio de la Facultad.  
Cualquier duda o consejo que quieran de mi parte, con mucho gusto escriban a mi email, además, les dejo enlaces importantes con información adicional.



Enlaces:

Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico

4 de julio de 2017

Un Espejo en la Selva de Silverio Pérez: Reseña

De cómo me topé con la Novela:

Acabo de leer: Un Espejo en la Selva. Novela de Silverio Pérez. Silverio no se ha distinguido por la literatura. Yo que tengo unos pocos años menos le conozco por su participación en la sátira política de Los Rayos Gamas y una que otra reseña periodística sobre sus escritos de humortivacion.  Me topé con su novela casi por accidente. Llevo un tiempo viendo teatro como terapia a mi depresión y al difícil primer semestre de 2017 y un link hasta su página weboficial me robó el aliento: Clara Rojas estaría en Puerto Rico.

 En el año 2000, una joven puertorriqueña fue a mi Universidad a dar una charla y contar su experiencia de haber sido secuestrada por una guerrilla colombiana mientras estudiaba en ese País. La narración de Rosa de la Cruz me llegó al alma y desde entonces me dediqué a estudiar y leer sobre el tema de la guerra en Colombia. La guerra en ese país tomó un giro inesperado cuando la FARC, la más conocida de las guerrillas colombianas, asumió como estrategia el secuestro de Policías, Militares y políticos para forzar al gobierno a negociar. El secuestro de Ingrid Betancourt, candidata a la presidencia de Colombia y su número dos, Clara Rojas, revolcó el avispero bélico en ese país, y de paso nos puso en alerta a los que desde la distancia presenciábamos la tragedia de ese país hermano. Años más tarde, Clara Rojas fue liberada y su libro Cautiva, nos permitió un retrato más completo de las miserias, vejaciones, abusos e indignidad humana a las que son sometidos los secuestrados de esa guerrilla.

Silverio Pérez 
Así fue que llegué al Conservatorio de Libre de Música de San Juan, Puerto Rico, para la presentación de la novela para la cual la invitada especial era Clara Rojas. Lo admito, Clara fue mi motivación. Sin embargo, compré la novela. Todo lo relacionado al tema guerrilla lo devoro inmediatamente. Clara Rojas es Libertad. Escuchar sus impresiones de la novela, basadas obviamente en sus vivencias del secuestro, fue impresionante. Clara felicitó a Silverio porque su trabajo investigativo fue tan excelente que la narración de los eventos de la guerrilla y las experiencias del secuestro narrados en el libro la tocaron, a tal punto que revivió el dolor del secuestro. Silverio, según Clara, logró crear personajes que aun desde el conocimiento que los mismos pertenecen al mundo de la ficción, terminas creyendo su existencia e identificándote con ellos.  Con esa carta de presentación y la sorpresa de que el Sr. Silverio Pérez posee una maestría en composición literaria, me entregué por completo y con altas expectativas a la lectura de Un Espejo en la Selva.

La Novela:

Me tomó poco más de nueve horas leer la novela. El texto, pese a no tener una extensión tan amplia, la historia está perfectamente hilvanada y no deja cabos sueltos, y tiene una cualidad que a mí me fascina en ciertos libros y novelas, me refiero a que una vez comienzas su lectura te atrapa y simple y llanamente no puedes detenerte. Como antes mencioné, he recurrido al teatro para liberarme de momentos depresivos que he vivido este primer semestre del año y precisamente la historia toca un elemento/tema que me resultó simpático a la vez que conocido: La búsqueda de la libertad. No tan solo la libertad física de uno de sus protagonistas, Efraín López Arraíza, sino también la libertad de espíritu y de mente de los monstruos que asechaban a Mario Urdaz, historiador en la novela.
La novela lo tiene TODO. La narrativa típica de la novela histórica, amor, erotismo, dolor, intrigas, mentiras, pero resalto en los personajes la búsqueda constante de la libertad. La libertad en todo el sentido de la palabra. En Efraín, su libertad física, pero también la libertad de los miedos, frustraciones e inconclusiones que entorpecían su relación con Nina y que aun desde su privación de libertad luchaba por derrotar y retomar sus vínculos con su amada. En Mario su libertad mental. Deshacerse de los miedos que le secuestraban el espíritu y en Nina su libertad del alma. Alma adolorida por la ausencia de su amado esposo.

Me llama poderosamente la atención un elemento en común en todos los personajes de esta novela. Me refiero a la intensidad con que Vivian sus experiencias de vida. Me siento identificado en este aspecto de la novela y con los personajes. Es cierto que los seres humanos que tenemos ciertas carencias vivimos intensamente aquellas cosas que guardan relación con el objeto del que carecemos o tememos carecer. Efraín, por ejemplo, vivía aterrado por las consecuencias que su esterilidad pudiera tener en su relación con Nina y hacer el amor con su amada era un acto casi sublime. Esa imagen se llevó a la Selva, como si fuera la última vez (y en el fondo lo fue). Como previendo que el final inevitable de su relación con Nina a causa de su esterilidad era el divorcio. En Mario lo distingo en su reacción a las pequeñas muestras de afecto de Marcela. Cada mirada, cada pequeño gesto, eran lo máximo y así lo manifestaba. En Nina, su diario. Su zapatazo contra el suelo, cansada del dolor, del desasosiego, de la ausencia de Efraín y su decisión de seguir su camino y ser madre, manifestación gloriosa de feminidad.


El final fue magistral por varias razones. Todo termina conduciéndonos al origen y volver al origen no siempre es sinónimo de retroceso, por el contrario, puede representar un nuevo comienzo y creo, que por ahí van los tiros de Silverio. Ojalá no me equivoque, porque conocer el resultado de aquel encuentro final entre Efraín y Nina sería maravilloso, y en mi caso, lejos de un fin, me impregnó la sensación de un nuevo comienzo. Con mucho gusto leería una continuación de esta novela. Dios y Silverio escuchen mi clamor. 
Clara Rojas, Diputada al Congreso de La República de Colombia y yo. 

La estilla de mi corazón: Reflexiones del primer semestre de 2017.

Este primer semestre del 2017 ha sido uno de emociones varias. Cuando creo que la vida no tiene más lecciones que darme, comienza el desarrollo de un bosquejo temático variado, como aquellos que entregan los profesores de inicio de curso en la Universidad. Con los ojos cerrados le entregué la llave de mi guagüita a un muchacho que hacía funciones de hermano. Hacía. Porque un accidente de auto resultó en develar que el rol terminó donde sus intereses mejor le convenía, pero no merece dedicarle más de que estas líneas. Fue un momento de mucha amargura y zozobra. Sin embargo, desde mi nacimiento, Dios nunca me ha abandonado. Sobre todo, regalándome familiares que se comportan como tal y me han brindado todo su respaldo. Nunca estuve solo y esto me dio fuerzas para completar un último trecho que necesitaba, un inconcluso; mi bachillerato.  Le debía a mi madre el desfile de graduación me lo propuse y le regalé la satisfacción de verme desfilar.
La enfermedad de madrecita me desquicia. Me deprime constantemente y amenaza con desviarme, con hacerme cambiar la mirada y desconcentrarme, pero cuando me miro en su cara triste me lleno de energías y continuo la faena. No puedo darme el lujo de desconcentrarme. La graduación este verano representó una gran descarga, una misión cumplida, el despojo de un peso que venía cargando y que me impedía mirar con la frente en alto a mi abuela Luisa y mi propia madrecita, un motor que aceleraba el desplazamiento de mis lágrimas cuando me escondía en el recuerdo de mi fallecido abuelo en búsqueda de respaldo, de auto infligirme el daño de la conciencia de haber sido un mal hijo.

Mientras desfilaba, mi recuerdo se depositaba en las múltiples tardes que me esperaba bajo la sombra de un árbol en la UPR-CAYEY donde me acompañaba a tomar un curso vespertino. El hizo todo porque yo pudiera culminar mi título universitario. En cierta manera, la alegría de aquellos padres que se apostaron a la orilla de nuestro cortejo graduando era la alegría de mi abuelo. Nunca olvidaré el rostro de alegría de madrecita y mi abuela diciéndome adiós en la distancia mientras desfilaba, y el regocijo de mi tía que intentaba inmortalizar en video aquel logro que había comenzado varios años atrás.



El lamento de no ver a mi abuelo en aquella ceremonia conmigo lo llevaré como estilla en el corazón por el resto de mis días. Es la consecuencia de las muchas malas decisiones que tomé en la vida, pero de eso se trata vivir. De logros, fracasos, alegrías y desencantos. Mi abuelo no era hombre de actividades sociales, pero esto seguro que me hubiese acompañado a mi graduación. Con orgullo le contaría a todo el mundo mi logro. Ojalá allí donde esté pueda entender que este logro le pertenece más a el que a mí. En cada paso, en cada logro venidero sentiré la presión de ese cuerpo extraño en mi pecho, lastimando. Recordándome lo que debo o no hacer. 

27 de noviembre de 2016

"Hubo un cambio cuando a Cristo conocí".


Hay un cántico religioso titulado Hubo un cambio cuando a Cristo conocí”. Versa ese canto, sobre el reconocimiento del ser humano de su conducta pecaminosa por la ausencia de Cristo en su vida. Reconocimiento producto de tu encuentro personal con esa deidad.  Este cántico es un canto de alegría y gozo, pero es una prédica celosa y rigurosa de aquellas cosas que el ser humano no debe, a conciencia, incurrir cuando las reconoce como malas. Debe borrarlas, no fomentarlas y sobre todo SEÑALARLAS y por el contrario gritar con gozo los beneficios del evangelio.


Durante cuatro años de mi vida, anduve biblia en mano, gritándole al mundo que hubo un cambio cuando a Cristo conocí”, Pregonando que viví en pecado y que me sentía libre y victorioso en Cristo. Me siento, por tanto, con el conocimiento de causa necesario para señalar lo que pretendo en el presente escrito. Sobre todo, porque ahora vivo apartado (muy apartado y lejos de la iglesia) y conozco de primera mano la vida en pecado de un apartado.


Hace ya poco mas de una semana, un trío de ladrones, revolver en mano, entró a una panadería de Las Piedras, con la intención de robar y en el proceso, si las circunstancias lo meritaban; MATAR.  En el interior hombres y mujeres, con la dignidad del trabajo culminaban su jornada de la noche. Entre ellos un guardia penal armado que enfrentó a los bandoleros hiriendo a uno de ellos que posteriormente murió en el hospital. Resulta que el trio de ladrones son vecino de mi municipio Gurabo. El fallecido y otro de los bandoleros eran apartados de la Iglesia evangélica.


Para mi desagradable sorpresa, los mal llamados cristianos de mis redes sociales comenzaron alabanzas y loas a los criminales. Utilizaron expresiones como: El cielo está de fiesta por un ángel que fue llamado a la presencia de Dios, Ya descansas a la diestra del padre. Evangelista, estas en el cielo, entre otros. Ninguno, sin distinciones, hizo mención de repudio a la conducta criminal y claramente pecaminosa en que andaban estos charlatanes. Lo que es peor, todos elevaban oraciones por los ladrones y por la familia de los ladrones, pero nadie elevo oración por las víctimas del robo, ni por la familia de estos. Ninguno dio gracias a Dios por que los que andaban practicando la dignidad del trabajo quedaran con vida.

Tuve la oportunidad de entrar al perfil de uno de los bandidos. Y aun en lo apartado y en mi conciencia de pecador, debo decir que CRISTO me ministró y tocó más mi vida viendo las fotos y mensajes de ese joven, mucho más que los mensajes de los mal llamados cristianos que defendieron sus actos de pecado y los glorificaron señalando como premio al pecado un pase al reino de los cielos. Ese perfil me inspiró a un clamor al cielo, aun cuando probablemente Dios ni me escuche, para pedir piedad por el alma de ese joven que servía a Cristo con gozo, pero que circunstancias que desconozco, le llevaron a alejarse de Dios. 


Esa es la maravillosa oportunidad que perdieron los fanáticos del evangelio, muchos de ellos hasta me borraron de Facebook demostrando que son cristianos de pintura y capota, de apariencias, de eso que la Biblia que ellos gustan de citar les señala como sepulcros blanqueados. Oportunidad de señalar que Cristo es el camino y sin Cristo somos nada. De celebrar la vida y el recuerdo de un joven que probablemente camino al hospital, clamó a Cristo y su alma fue perdonada. De eso se trata la grandeza de Dios y eso es lo que debe predicar un buen cristiano. En su lugar, prefirieron la palabra de Dios para contiendas, para sustentar lo injustificable; Que son Cristianos de cartón.

A esos mal llamados Cristianos les tuve que hacer una nota aclaratoria en Facebook y con esa nota les dejo;


Juan Carlos Serrano Fuentes se siente Evangelista.
No suelo hacer estas aclaraciones, porque me importa un carajo como caiga mi opinión básicamente, de eso se tratan las redes sociales. Pero mas de uno mal interpretó lo que he dicho sobre tres bandidos (NO IBAN A REPARTIR TRATADOS DE LA PALABRA DE DIOS) que en Las Piedras fueron a alterar la paz y a robarles a punta de pistola a PADRES Y MADRES que honrosa y decentemente fueron a trabajar a una panadería para alimentar a su prole. Con la dignidad del trabajo.
Yo no me alegro que uno de esos ladrones muriera. Ni dudo, que en su trayecto al hospital, donde fue dejado tirado como rata por sus compinches, clamó al cielo y se salvara. No lo dudo porque así de inmensa es la bondad de Dios.
Lo que ocurre es que, primero, doy gracias a Dios que gente decente y trabajadora no sufrieron daño y están vivos, que gracias a un guardia de seguridad salieron de su jornada laboral, aunque habiendo pasado un mal rato, a poder abrazar a su familia. ESA DEBE SER LA NOTICIA. Que gente decente resultó ilesa. Que hijos, espos@s, herman@s... pudieron abrazar a sus seres queridos.
Y segundo, mi condena, es a la turba fanática religiosa. A los que son mas pastores que sus pastores y mas católicos que el Papa. Esos que con su prédica "monga" y su insistencia en ver bueno lo que es malo, permiten que a la iglesia se cuelen falsas doctrinas. He leído por parte de esta turba, que el asaltante fallecido era un ángel mandado a buscar por Dios. Han dicho incluso, que había una vacante de ángel en el cielo. Lo cual con todo el derecho que tengo de opinar ME INDIGNA.
El último ángel del que se tenga registro que anduvo haciendo como gusto y gana, sin atarse a Las reglas del juego, fue echado del cielo. Era el más bello y es la antítesis de Dios. Amparados en el "no juzgar" nos excusamos en vivir (muchas veces adrede) la libertad de Cristo con total y absoluto libertinaje. Y lamentablemente NO FUNCIONA ASÍ.
La paga del pecado ES LA MUERTE. Y ese debe ser el mensaje aquí. Acción, reacción y repercusión. Han perdido una maravillosa oportunidad para GRITARLE AL MUNDO que una vida sin Dios es muerte. Que Cristo es el camino y en su lugar han optado por enaltecer el crimen y a nombre de un falso evangelio promulgar el pecado lejos de condenarlo.
No me extraña. A fin de cuentas bastaría con mirar los expedientes de las oficinas del Pan, Seguro Social y bienestar de los que con firmeza atacan a los que disentimos. TANTA MENTIRA les roba legitimidad.
Buenas Noches y Fin del comunicado!

Fidel

Ha muerto Fidel Castro y con él, un enorme trozo de la historia caribeña que para bien o para mal no nos ha sido indiferente!

Fidel perdió el norte y con su norte se fue también su valía. Si bien es cierto que USA tiene su dosis de culpa respecto al hambre del pueblo Cubano, Fidel fracasó en gestionar una revolución maravillosa, que diez años después de comenzada se tornó en pesadilla.

Se reconocen las grandes aportaciones de la Revolución en muchos aspectos. La educación es excelente... el que no ama a Mao no es cubano jejeje, el sistema de salud estructuralmente pésimo pero excelente en llegar al universo del pueblo. La cultura; espero no perderme ma oportunidad de ver al Ballet Nacional Cubano en alguna función dirigida por la Alonso esa Diosa "Prima Ballerina" por excelencia.

En materia de Derechos Humanos.... Buen Provecho, Voy a almorzar.



Un paquete.

By A.Quiñones

"Let's make this quick, I have to go meet my boyfriend...

Me topé con él en el área de buzones del condominio. Extraño, porque los domingos no pasa el cartero. Yo despedía a la dueña del apartamento que estaba de visita mostrando el apartamento a prospectos inquilinos. Cuando regresé al ascensor él también se montó. Noté como me miraba, y no precisamente a los ojos. Tenía en la mano un pedazo de papel, de esos que indican cuando te espera un paquete en el correo que no pueden dejar en tu buzón.

¿Tienes un paquete? - le pregunto sin conocerlo, mientras observo el bulto que se le va formando en la parte anterior de su pantalón cargo.

Sí, y muy grande - me responde.

El elevador se detiene tres pisos antes del mío y el se baja, algo tembloroso. Mientras, me re quedo en el ascensor y pienso por un momento. Un impulso me llevó a bajarme también.

"¿No se te olvida algo?" - le cuestiono

"I'm sorry I don't understand" - me responde.

"Well, what is going on there?" Mientras señalo algo por debajo del nivel de su cintura y no precisamente sus pies.

...

El apartamento no tenía muchas cosas. Marcos con fotografías sin acomodar. No habían cortinas en las puertas de cristal del balcón por lo que la luz penetraba y hacía que el rojo de la alfombra fuese más intenso.

...

Rodillas al piso delante de mi.
"Lets make this quick..."

Consumado el acto.

Mi nombre es Alfonso y tú?

Scott.